LEER MAS ARTICULOS

El Quechua, nuestra lengua


El nombre quechua Los indicios que nos proporcionan los documentos más tempranos de la Colonia parecen demostrar que el quechua no tenía una designación específica. Los primeros cronistas, y aun el Inca Garcilaso de la Vega, se refieren a él como “lengua general”, expresión que también era válida para designar al aimara, al puquina y quizá también al mochica. Se recurría, asimismo, a la precisión de llamarla “lengua del inca”, o también, más específicamente, “lengua del Cusco”, cuando no se hablaba de la “lengua más general”.
El término quichua, y de allí en adelante sus variantes, fue empleado por primera vez con caracteres impresos por Fray Domingo de Santo Tomás en 1560, autor de la primera gramática y diccionario quechuas. De entonces data la forma actual del vocablo.
Las variantes ortográficas que remedan una y otra forma son: qqichua, kichua, kicwa, kičua, etc., por un lado, y khetsua, keshwa, kkechuwa, etc., por otro. Las notaciones de keshua, kesua, q’eswa, qhexwa, e incluso cjeswa de acuñamiento relativamente más reciente buscan reproducir la pronunciación del término en el quechua cusqueño moderno.
Etimología del vocablo quechua El término quechua o quichua significa, de acuerdo con los datos proporcionados por los primeros lexicógrafos, “región o zona templada”, y, por extensión, llamábase quechuas o quichuas a los pobladores de dicho habitat; del mismo modo en que, a uno y otro extremo del mencionado ecosistema se encontraban los yungas o habitantes de clima cálido, y los collas o pobladores de las tierras altas.
Origen y expansión del quechua En relación con el origen del quechua existen dos versiones discrepantes:
1. Versión tradicional: Origen cusqueñoEl religioso criollo huanuqueño Alonso de Huerta (1616) destaca que el quechua del Cusco es muy amplio y congruo, y que por el contrario, en otros lugares no se habla con la política y congruidad que los incas hablan. Otros religiosos como Pérez Bocanegra (1631), Fray Diego de Olmos (1633), Pablo del Prado (1641) y Juan Roxo Mejía y Ocón (1648), después de de Huerta, destacan también la pureza y propiedad del quechua del Cusco. Finalmente, Raúl Porras Barrenechea (1952) concede igual reputación al Cusco: esta es “la sede de la pureza lingüística, en la metrópoli del buen decir quechua”.
2. Enfoque discrepante: Origen limeñoEsta teoría está sustentada por Martín de Morúa (1590), Manuel Gonzáles de la Rosa (1911), Dick Ibarra Grasso (1958), y, en la actualidad por Alfredo Torero. Todos ellos, coinciden en afirmar que el quechua procede de la Costa Central del Perú.
Fray Domingo de Santo Tomás, que vino al Perú en el primer equipo de frailes que trajo Fray Vicente Valverde en 1538, aprendió el runashimi en la Costa Central y no en el Cusco. En esta lengua predicó a los nativos desde Lima hasta Cañete, y en 1560 publicó en Valladolid su Gramática o Arte General de los Indios de los Reinos del Perú. Este mismo año daba a luz su Lexicón o Vocabulario de la Lengua General del Perú llamada Quichua.
Gonzáles de la Rosa dice: “El quechua parte de la costa en tiempos prehistóricos, de Lima y no del Cuzco. Hubo allí en esos tiempos una capital como hoy, que habría podido ser la vecina Pachacámac”.
El mismo Padre Cobo anota el dominio del quechua en la costa central, y reconoce los dialectos de la misma lengua: uno al norte y otro al sur de Lima. Ibarra (1958), coincidente con él, afirma que el quechua se extendió desde la costa central hacia el norte con su forma yungay y hacia el sur con su forma chinchay (derivado este último de Chincha).
En la actualidad el quechua en el Perú se encuentra distribuido en dos grandes familias, según sea Alfredo Torero o Gary Parker: Quechua A o II y Quechua B o I. El primero está constituido por las variedades de Pasco, Huanuco, Junin, Ancash y Lima; mientras que el segundo está integrado por las variedades de Lambayeque, Cajamarca, Amazonas, San Martín, Loreto, Huancavelica, Ayacucho, Apurímac, Cuzco, Arequipa y Puno (a este grupo hay que agregar los quechuas de Colombia, Ecuador, Bolivia y Argentina). Pese a que han transcurrido más de 500 años de imposición de la lengua castellana en todas las comunidades de origen quechua, éste vigoroso idioma ha resistido y continua fortaleciéndose y remozándose como un insustituible medio de transmisión cultural y de comunicación en las relaciones íntimas y hasta públicas de los pueblos del Perú.
El quechua en Cajamarca Constituye una falacia corriente la afirmación de que en Cajamarca no existe el idioma quechua y que, a lo sumo, se podría hablar de un “dialecto” quechua. Sin embargo, científicamente lo que vienen en llamar “dialecto” no es otra cosa que un auténtico idioma, pues posee su escritura y su alfabeto propios desde un punto de vista estricto de la lingüística. El idioma quechua en Cajamarca se encuentra cada vez más patente, y lo que es más, muchos niños, adolescentes y jóvenes de las zonas rurales están aprendiéndolo en su modalidad de lectura, escritura, gramática y literatura. Pero a ello se agrega un buen número de hispanohablantes de la ciudad, profesionales en su gran mayoría, que se encuentran estudiando el idioma quechua, variedad Cajamarca en los sucesivos ciclos que ofrece la Academia Regional del Idioma Quechua de nuestra localidad.
¿Quiénes hablan quechua en Cajamarca? En Cajamarca, como en casi todo el Perú, se habla quechua en muchísimas zonas rurales. Muy cerca de nosotros, en mayor o menor grado, se habla quechua-Cajamarca en muchos lugares, tales como Chetilla, Mahuaypampa, Cochapampa de Chetilla, Porcón Alto, Granja Porcón, Porcón Bajo, Cochapampa de Porcón, Porcón Potrero, Huambocancha, Chaquisiñegas, Choro Porcón, algunos caseríos de Baños del Inca, Shaullo Chico, Shaullo Grande, Puyllucana, Otuzco, Tartar, Huacataz; otra vez por Cajamarca, Agomarca, San Antonio de Agomarca, Agocucho, Agopampa, Pariamarca, La Paccha, Huacariz, El Ronquillo, Chamis, La Collpa, Cumbemayo, Huayllapampa, Manzanamayo, La Pampa de Cajamarca, etc. Asimismo, se tiene noticias de la existencia de grupos quechuahablantes aún no identificados, en otros puntos del departamento de Cajamarca, tales como en Bambamarca, Chota y Jaén. Se calcula que habría una población quechuahablante de alrededor de veinticinco mil habitantes en el departamento.
Sin embargo, debido a las fuertes presiones de la ciudad sobre el campo, se ha generado un fuerte impacto, sumamente negativo en contra del vigor y la supervivencia del quechua. Muchos nativohablantes, como consecuencia de ello, están convencidos de que se es más culto en la medida en que se habla un solo idioma: el castellano. Consideran que el quechua constituye un estigma etnolingüístico. Una actitud totalmente absurda. Felizmente, en la actualidad, los estudios de que está siendo objeto el quechua están motivando a nativohablantes para que se identifiquen con su lengua y cultura, y les restituyan la importancia que realmente poseen. Pues, el quechua-Cajamarca constituye un invalorable símbolo de riqueza cultural.
¿Quiénes aprecian la lengua quechua-Cajamarca? En Cajamarca, la mayor parte de la población citadina desprecia nuestra lengua nativa. Sin embargo, la presencia de la Academia Regional del Idioma Quechua de Cajamarca y sus doce filiales diseminadas en los distintos lugares aledaños a la Ciudad del Cumbe e integradas por campesinos quechuahablantes en su totalidad han asumido una encomiable y silenciosa labor de rescate, preservación y difusión del idioma. A ello se agrega un reducido grupo de estudiosos, entre ellos: antropólogos, sociólogos, lingüistas, profesores y otros profesionales que están empeñados en el estudio, la preservación y difusión del quechua para que no muera. Constituye, pues, una ironía que aquellos estudiosos, en su gran mayoría norteamericanos, ingleses, franceses, japoneses, holandeses, etc., se dediquen –en algunos casos full time- a conocer las características más íntimas de nuestra lengua y cultura quechuas, respecto de los propios cajamarquinos que viven en la ciudad, quienes, en muchos casos, las ignoran o las miran con desdén. Todo buen cajamarquino tiene el deber moral de privilegiar su lengua ante cualquier otro idioma extraño.

LOS ULTIMOS QUECHUA HABLANTES DE CAJAMARCA PARTE 1




LOS ULTIMOS QUECHUA HABLANTES DE CAJAMARCA PARTE 2



Artículo extraído del profesor Prof. Jacinto Luis Cerna Cabrera
* Director del Consejo Académico de la Academia Regional del Idioma Quechua de Cajamarca.

Watuchiy
Suq atun yurakunapa ukumbi kan suq ch’awpi kisu. ¿Imaraq?
killam
“En un monte espeso hay una mitad de queso”. ¿Qué será?
La luna
* Director del Consejo Académico de la Academia Regional del Idioma Quechua de Cajamarca.

2 comentarios:

  1. Tu Blog tambien es muy bonito, enhorabuena, es enriquecedor.

    ResponderEliminar
  2. gracias por tu reportaje... yo pensaba que en cajamarca no se hablaba quechua... pero lo que sucede es que lo hablan pocos y esta desapareciendo ... pero sí hay quechuahablantes...

    ResponderEliminar

DEJA TU COMENTARIO